GINEBRA, Suiza.- En un acto pocas veces visto en el seno del Consejo de Derechos Humanos de la ONU casi un centenar de diplomáticos de unos veinte países manifestaron su rechazo al régimen de Nicolás Maduro y abandonaron la sala en el momento en que el canciller venezolano Jorge Arreaza se disponía a dar su discurso, en tanto que los representantes de México se quedaron en el recinto.

Las misiones diplomáticas de los países del Grupo de Lima, Unión Europea, Canadá, Australia, entre otros, plantaron cara a Arreaza durante su alocución ante el Consejo y lo mismo hicieron los diplomáticos durante la intervención de Venezuela en la Conferencia de Desarme a cuyo boicot se sumó Estados Unidos.

Poco después Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú emitieron un comunicado conjunto ante la ONU en el que explican que sus respectivos gobiernos no reconocen la legitimidad del actual mandato de Nicolás Maduro, ni de sus representantes.

Canciller venezolano propone cumbre Maduro-Trump

Arreaza, visiblemente cansado ya que el día de ayer estuvo presente en la sesión especial del Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York en la que se abordó la situación del país latinoamericano, afirmó que en la frontera con Colombia se observan “operaciones con bandera falsa detrás de las cuales está Estados Unidos”.

El canciller criticó la postura del gobierno de Washington con respecto a dejar sobre la mesa la posibilidad de una intervención militar y llamó al presidente Donald Trump a reunirse con Maduro para entablar un diálogo con el fin de encontrar “puntos en común” para limar las diferencias.

“Diálogo con Estados Unidos. Sí por qué no, que se reúnan el presidente Maduro y el presidente Donald Trump, ahí están las diferencias, trabajemos las coincidencias entonces”, ofreció.

En cuanto a la falta de alimentos y medicinas Arreaza argumentó que las carestías que se viven en el país se deben al bloqueo estadunidense.

“Venimos a denunciar que hay contra Venezuela una agresión fundamentalmente por parte del gobierno de los Estados Unidos y que con la administración Trump se ha profundizado y ha sido mucho más intensa”, dijo.

“Hay contra Venezuela un bloqueo, un bloqueo a sus transacciones, a sus recursos un robo, un asalto, un robo de los activos, del oro”, acusó.

Por otra parte reprochó que Colombia preste su territorio con el fin de facilitar el camino a Estados Unidos hacia una escalada militar.

“Con el pretexto de la crisis humanitaria se pretende una intervención en mi país, argumentó el canciller ante una sala del Consejo de Derechos Humanos notablemente vacía.

Finalmente anunció que están listos para recibir un equipo de avanzada previo a la visita de la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

Colombia reitera su rechazo a una intervención militar 

Por su parte, al tomar la palabra el consejero presidencial para Derechos Humanos de Colombia Francisco Barbosa Delgado recordó que “más de 50 países del mundo han reconocido al presidente interino de Venezuela Juan Guaidó y esperan, tal como lo ha señalado el Grupo de Lima compuesto por 12 países de América, que se produzca una salida diplomática en ese país.

“Colombia es un país de formas y de respeto y , por ende, suscribió con claridad el punto 16 del comunicado del Grupo de Lima en el sentido de reiterar que la salida a la crisis venezolana se hará a través de medios políticos y diplomáticos sin uso de la fuerza”, remarcó.

“Por ello Colombia en este espacio se permite hacer un llamado a la comunidad internacional , a los organismos internacionales y al Consejo de Derechos Humanos para que rechacen de manera vehemente las violaciones sistemáticas a los derechos humanos que se están cometiendo en Venezuela y adopten las acciones necesarias para garantizar la plena vigencia de los derechos en ese país”, llamó Barbosa.

“Del mismo modo como lo señaló el Grupo de Lima reiteramos el llamado a la Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos Michelle Bachelet a responder a la brevedad ante la situación de ese país”, insistió.

Por otra parte Colombia se refirió a la carencia de elementos de primera necesidad que requiere la población venezolana y explicó que han dispuesto en la frontera “de todos los aspectos logísticos y de seguridad requeridos para que la ayuda humanitaria enviada llegue a los que tanto lo necesitan”.

“Colombia ha respondido de forma solidaria a nuestros vecinos. Más de 1 millón 200 mil venezolanos se encuentran en nuestro país, les hemos dado la posibilidad de trabajar y en ningún momento se han cerrado las fronteras”, ajustó.

“Esta acción solidaria no puede ser óbice a que el mundo rechace con firmeza la dictadura del usurpador Nicolás Maduro. El pasado sábado el mundo fue testigo de excepción de cómo un régimen de terror , y cuya característica esencial es la violación de los derechos humanos , quemó comida y medicamentos que su pueblo hambriento, famélico y enfermo requería”, condenó.

Barbosa reiteró su llamado a llevar a cabo todas las acciones posibles “que promuevan la transición y la convocatoria a unas elecciones libres, independientes y transparentes , que cuenten con vigilancia internacional con el fin de garantizar a la mayor brevedad que en Venezuela se restablezca la democracia”.

“Estamos convencidos que frente a situaciones como esta no se puede guardar silencio”, lanzó el representante colombiano en clara referencia a la postura de México que lideró esta causa con el Grupo de Lima pero que dio un giro con la llegada a la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

Algunos diplomáticos consultados por Proceso se mostraron sorprendidos por la postura de México sobre todo a raíz de lo sucedido con el periodista mexicano-americano Jorge Ramos que fue detenido casi por tres horas, intimidado, privado de su libertad sin poder salir del hotel, para después ser expulsado del país junto con el equipo de periodistas de Univision.

“Lo que pasó con el periodista mexicano es suficiente para protestar de la manera más enérgica contra este régimen autoritario”, dijo uno de ellos.

Estados Unidos se suma al boicot en la Conferencia de Desarme

Finalmente en la Conferencia de Desarme que también sesiona en Ginebra se llevó a cabo el mismo boicot al representante de Maduro y los diplomáticos de varios países abandonaron la sala.

En rueda de prensa el embajador de Estados Unidos en la Conferencia de Desarme Robert Wood expresó su protesta porque la silla esté ocupada por personal del régimen

“Esa silla debe estar ocupada por el pueblo venezolano, pertenece a Juan Guaidó”, lanzó Wood, quien sostuvo que la integridad y seguridad de Guaidó está en manos de Nicolás Maduro y lo responsabilizó en caso de que el líder opositor sea blanco de ataques a su regreso al territorio venezolano.

Al hablar sobre lo ocurrido en la frontera con Colombia el fin de semana anterior, a su juicio fue repugnante y “demostró hasta dónde llegaría el régimen anterior para negar suministros humanitarios a quienes más los necesitaban. Fue una farsa que el régimen anterior continuara culpando a todos por la desastrosa situación en el país, excepto a sí mismo”.

Agregó que todos los ciudadanos responsables del mundo sabían que el antiguo régimen corrupto de Maduro era el culpable y que tenía que rendir cuentas.

Señaló que el colapso del orden democrático en Venezuela obligó a millones de venezolanos a huir de su país desde 2015. Esa migración masiva fue la de las más grandes en el hemisferio occidental, creando importantes desafíos de seguridad para las naciones de la región.

“No se debe permitir al antiguo régimen de Maduro que continúe representando al pueblo venezolano y que lleve a cabo su comportamiento maligno con impunidad”, urgió el representante de Washington.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí