CIUDAD DEL CARMEN, Cam. (proceso.com.mx).- Al presentar el Plan Nacional para la Producción de Hidrocarburos, el presidente Andrés Manuel López Obrador esbozó un rescate a Petróleos Mexicanos (Pemex) y consideró una “meta realista” el aumentar la producción actual de un millón 750 mil barriles diarios de petróleo, hasta dos millones 400 mil barriles de crudo diarios cuando finalice su sexenio.

“Es algo parecido a lo que tuvo que hacerse en 1938. Es un nuevo rescate de Petróleos Mexicanos”, indicó el presidente desde Ciudad del Carmen, Campeche, al detallar que para implementar su plan de hidrocarburos resultará decisiva la participación de trabajadores petroleros en activo, de planta, transitorios y jubilados de Pemex.

Al cumplirse su primer quincena al frente del Ejecutivo, López Obrador expuso que se invertirá en la exploración y perforación de pozos petroleros para reactivar la industria, sin aumentar los precios de los combustibles, respetando el medio ambiente y evitando casos de corrupción como el de Odebrecht.

“Vamos a invertir donde sabemos que hay petróleo y que nos cuesta menos extraerlo. Por razones inexplicables, a veces la inversión pública se orienta a donde no hay petróleo o es escasa la rentabilidad donde no hay negocio para la nación, aclaro. Ahora vamos a invertir en exploración, en perforación de pozos, en tierra y en aguas someras de Veracruz, de Tabasco, de Campeche”, dijo López Obrador.

Agregó que de esta estrategia dependerá la posibilidad de producción de gasolinas, la construcción de la nueva Refinería de Dos Bocas y los trabajos de reparación y modernización de seis refinerías existentes.

“Es una vergüenza que estemos comprando petróleo crudo, petróleo ligero, para nuestras refinerías”, criticó el presidente.

El mandatario destacó que entre las estrategias del plan, cuyos avances se revisarán cada tres meses, se prevé recuperar la producción del gigante Cantarell, además de que se perforarán 117 pozos a través de nuevos tipos de contratos que se asignarán a empresas particulares, y cuyos procesos de adjudicación serán vigilados por la Secretaría de Función Pública.

“Estamos hablando del campo más productivo posiblemente del mundo y, al mismo tiempo, el campo más mal explotado del mundo. Por eso, es una tarea para técnicos, para especialistas, para el Instituto Mexicano del Petróleo y que podamos seguir beneficiándonos con Cantarell”, dijo.

No obstante, aclaró que eso requiere trabajos de investigación que podrían demorar todo su sexenio, “pero le dejamos a los nuevos gobiernos una posibilidad de explotación a futuro”.

Recalcó que se reactivará la industria petrolera mexicana sin endeudar al país y sin aumentar impuestos, ni el precio de los combustibles a los consumidores, pues se financiará sólo con los ahorros de la austeridad republicana, además de que con el apoyo de los empresarios se están bajando los costos de producción.

Además, “como dicen los tecnócratas, una variable muy importante para sacar adelante este plan, es acabar con la corrupción en Pemex y en el país”.

“Nos va a rendir mucho el presupuesto. Es que se rayaban, era una exageración…”

Pidió la colaboración de todos los sectores involucrados con la industria petrolera para lograr rescatarla, especialmente a los trabajadores y sindicatos.

“Que me ayuden con eso, y que me ayuden para que también haya democracia en el sindicato. Tiene que haber democracia en la familia, con todo respeto. Democracia en la escuela. Democracia en el sindicato. Democracia en la sociedad, la democracia como forma de vida, como forma de gobierno”, dijo, y advirtió:

“En el caso de los sindicatos, ya no va a haber sindicatos protegidos por el gobierno. Los dirigentes sindicales van a ser elegidos por el pueblo, por los trabajadores con voto libre y secreto”.

Por último, reiteró el compromiso de trasladar la dirección de Pemex a Ciudad del Carmen y la sede de la Secretaría de Energía a Villahermosa, Tabasco.

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