Liderazgo Estratégico. Visto desde el US Army

Llegó a mis manos un excelente tratado sobre estrategia militar escrito por el Colegio de la Armada de los Estados Unidos de Norteamérica. 

Soy lector consuetudinario de este tipo de material. En Publicum adoptamos modelos probados en el contexto militar Me ayuda a aconsejar a candidatos, funcionarios y líderes empresariales a cómo dirigir mejor sus empresas y alcanzar la victoria. 

El libro se titula Strategic Leadership Primer. Se enfoca en el estudio de liderazgo y lo distingue en diferentes niveles. 

El Colegio de la Armada de los EUA define al arte de la estrategia como la formulación, coordinación y ejecución adecuada de los objetivos, cursos de acción y recursos para promover y defender los intereses nacionales. 

Para lograr el manejo adecuado de este arte, el de la estrategia, se debe caer en uno de tres estadios: el líder estratégico, el líder teórico y el líder practicante. Cada uno con su particular campo de acción e importancia en la ejecución de una estrategia.

El enfoque es directo sobre liderazgo de primer nivel, o liderazgo estratégico. Para efectos de este artículo nos concentraremos en el líder estratégico quien se distingue como el líder que provee una visión estratégica, enfoque; maneja las líneas de mando (organización o campaña) y tiene habilidades de grupo, inspira a otros a pensar y a actuar y coordina las metas con los recursos y las líneas de acción.  

Las lecciones de este liderazgo militar, que cada oficial de la armada americana debe aprender, son aplicables al mundo civil de alta competitividad: tanto pudieran servir para un estudiante de primer año de universidad, como para un padre de familia. La verdad es que este enfoque se alinea a las necesidades de visión, alcance, efecto y ejecución de líderes de primer nivel como lo serían un presidente municipal, un gobernador, al igual que lo podría ser un capitán de empresas.

El ambiente a este nivel define el libro, está caracterizado por los grados más altos de incertidumbre, complejidad, ambigüedad y sobre todo, volatilidad (VUCA, por sus siglas en inglés), debido al poco tiempo en el que el líder debe actuar y las fuertes demandas de acción y reacción que se generan en el campo de competencia.

Los líderes estratégicos están insertos en esta complicada red de audiencias competidoras entre sí, y de esfuerzos de cooperación que se extienden más allá de sus tramos ordinarios de control.

Para ser exitoso en este ambiente, el líder estratégico, el candidato o el capitán de empresa, debe ser el gran comunicador, usando todos los medios y herramientas de comunicación disponibles a su favor. 

Como vocero de su propia organización, el líder estratégico es constantemente asediado para responder preguntas sobre su organización. Su postura debe ser clara y abierta; contestar lo mayor posible, lo mejor posible, sin dejar más dudas de las que se empezó.

El líder estratégico, debe ser un líder no solo en su propio círculo de influencia y de dirección de su organización, sino que también debe manejar los ambientes burocráticos y políticos en su proceso de toma de decisiones. 

Además, mientras que los líderes de los niveles inferiores de la organización se enfocan a las metas de corto plazo, el líder estratégico debe enfocarse hacia el futuro, hacia la visión estratégica y hacia el proceso de formulación y puesta en marcha de sus programas y acciones. 

El liderazgo efectivo, nos dice el estudio, está en función de una interacción del líder, con aquellos que son liderados o influenciados y las circunstancias que enfrenta la organización. 

La complejidad de estas relaciones e interacciones determina la efectividad del liderazgo estratégico de la organización. De ahí que el enfoque deba darse sobre el liderazgo estratégico y no solo en el liderazgo de una sola persona.

¿Qué no tendrían que aprender en Argentina, Guatemala, México los partidos y candidatos que perdieron sus respectivos procesos electorales de esta visión militar de alto rigor?

La visión militar de estrategia es una combinación de arte y ciencia para poder utilizar las fuerzas políticas, económicas, sicológicas y militares necesarias para incrementar las posibilidades favorables de victoria y disminuir las oportunidades de derrota.

Seguir la figura de liderazgo militar nos ofrece un buen aprendizaje. Nos permite ver en términos generales un enfoque más amplio, que contempla un sin número de aristas que deben tomarse en consideración para ejecutar una estrategia triunfadora sin falla y que son necesarias para un mundo social, político y económico, cada vez más convulsionado.

Roberto Garza-Leonard 

Strategy * ish



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