La historia se escribe con tinta indeleble

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El 2 de octubre del 68 marcó para siempre la vida política, social y cultural de nuestro país. Lo dicen los libros: un movimiento estudiantil reprimido en Tlatelolco por un Gobierno que -al mismo tiempo- organizaba un evento para mostrarse al mundo como un México moderno y pacífico.

Cincuenta años después, se anuncia el retiro de las placas alusivas a Gustavo Díaz Ordaz de seis estaciones de metro; el motivo -según las autoridades- es, cerrar ciclos y considerar el pensar y el sentir de la población.

Tal acción no traerá de vuelta a los caídos y mucho menos cambiará lo ocurrido. Los monumentos y placas están para recordar tanto a personajes que enorgullecen como acontecimientos que duelen; su retiro solo nos llevará a olvidar el nombre de un mandatario polémico como muchos, pero trascendente en nuestra historia.


PAULINA TREVIÑO

Activista política, joven entusiasta de la participación ciudadana y promotora de las opiniones jóvenes en ámbitos democráticos.

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