Mucho se ha hablado de la dicotomía que se presenta en nuestro país frente al tema de las energías limpias, por un lado, el potencial territorial y geográfico que México posee, lo convierte en uno de los países que mayor uso y rentabilidad pudiesen darle, particularmente a la energía eólica y solar. Sin embargo, el Gobierno Federal ha decidido desmemoriarse de la Agenda 2030, de los compromisos establecidos para el año 2026, de la cumbre en materia de energías limpias que tenía en Alemania, -la cual canceló- y principalmente del cambio climático que hoy tiene a la Ciudad de México y Monterrey como dos de las ciudades más contaminadas en el mundo.

El plan energético nacional anunciado, deja mucho que desear para aquellos que anhelamos un México más limpio y económicamente próspero, ya que en vez de potencializar las energías renovables que hoy son el eje principal de la producción de energía en países del continente Europeo, en México para este gobierno no será prioridad siquiera; la apuesta es al carbón y al petróleo.

El anuncio de la construcción de una nueva refinería con un costo aproximado de 75 mil millones de pesos, con un 2% de probabilidades de éxito -según datos del IMCO- y una mezcolanza oscura y engañosa de ideología y productividad, generan confusión y poca credibilidad en los mercados, intentando establecer la figura de “autosuficiencia energética” al no depender del vecino país del norte, para dicha producción.

 

 

La Comisión Federal de Electricidad, ha cancelado las rondas de inversión en materia de energías limpias, inversión que significaba para el país 165 mil millones de pesos bajo el pretexto de “revisión de objetivos”.

Sin duda hay una situación tremendamente clara, la ideología política está estrechamente vinculada con la productividad energética. En la 4ta transformación, el medioambiente no resulta una prioridad que atender al juzgar por los hechos, que hoy rebasan cualquier dicho.

Siendo México uno de los principales países con mayor atracción para la inversión de capital privado en la producción de energía limpia, resulta demencial, absurdo e incomprensible que no se explote.

Nuevamente, la manipulación ideológica se apodera de las masas, las energías limpias se presentan comoel olvido sexenaly el medioambiente adolece por los incapaces. Mientras en las grandes potencias económicas deciden zarpar en el barco y miran a 6 años el gran negocio que representa la producción de energía limpia y más barata, en México, nuestro gobierno nos contamina más, nos aleja de la comercialización, y está pensando en que llevar en la maleta para el barco que ya emprendió.

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