NUEVA YORK (apro).- La audiencia 32 del juicio contra Joaquín El Chapo Guzmán en Brooklyn, Nueva York, arrancó con un tono telenovelesco: El capo y su esposa, Emma Coronel, se presentaron vestidos con el mismo estilo y color de ropa, y se apoderaron de todas las miradas.

Por segunda ocasión, Lucero Guadalupe Sánchez López volvió a la palestra de los testigos del gobierno de Estados Unidos y, como lo hizo la semana pasada, describió su relación amorosa con El Chapo. Éste y su esposa, vestidos de la misma forma, dieron la impresión de que con su atuendo enviaban un mensaje a la testigo, conocida en México como la Chapodiputada.

Sonriente, Guzmán Loera apareció en la sala del juez Brian Cogan, vestido con un saco de terciopelo color vino, camisa blanca sin corbata, y pantalón de vestir negro. El saco deportivo de El Chapo era brillante y llamativo, por lo que atrajo de inmediato la atención de todos los presentes en la sala.

Dos minutos antes de que iniciara la sesión, como ya es costumbre, Emma hizo su entrada en la sala. Coronel iba vestida igual que su marido: pantalón negro de mezclilla pegado al cuerpo, blusa blanca, saco de terciopelo color vino y botines de gamuza negros con tacones altos.

Sonriente, Guzmán Loera apareció en la sala del juez Brian Cogan, vestido con un saco de terciopelo color vino, camisa blanca sin corbata, y pantalón de vestir negro. El saco deportivo de El Chapo era brillante y llamativo, por lo que atrajo de inmediato la atención de todos los presentes en la sala.

Dos minutos antes de que iniciara la sesión, como ya es costumbre, Emma hizo su entrada en la sala. Coronel iba vestida igual que su marido: pantalón negro de mezclilla pegado al cuerpo, blusa blanca, saco de terciopelo color vino y botines de gamuza negros con tacones altos.

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